Demanda Selectiva resuelve dos problemas que afectan al que dirige, al que atiende, y al que espera. Las horas se distribuyen según las necesidades reales de cada territorio, y se asignan según la necesidad real de sus pacientes. El CESFAM escribe lo que tiene — cuántos inscritos, cuántos box, cuántos profesionales médicos, pacientes bajo control — y el sistema ordena la agenda.
La oferta de horas totales del CESFAM se distribuye según la población asignada de cada sector, y cada sector la ordena proporcional a la población bajo control de cada programa.
La demanda priorizada según las necesidades clínicas, normativa y recomendaciones ministeriales. Y lo mejor, cero horas perdidas completando planillas y planificando agendas.
Cuánto, qué, quién, dónde y a quién. Los sectores y su población. Los programas, sus atenciones y sus pacientes bajo control. Los profesionales y su jornada, los box y sus tiempos disponibles. Este es el único trabajo manual: el resto lo hace el sistema.
Las agendas listas, distribuidas por box, no por médico. Y la contingencia clásica: un profesional avisa que no llega. Antes de suspender a nadie, el sistema busca de dónde sacar las horas: morbilidad del día aún sin entregar o cupos protegidos. La reasignación también se prioriza.
La lista priorizada con el desglose del score línea por línea. Tres perfiles mirando lo mismo con distintos permisos: indicadores para la Dirección · criterios de priorización, aprobación y apoyo normativo para la Gestión de casos · la nómina lista para cargar para SOME.
Sube el Excel «bajado de IRIS» del programa Infantil. Por ahora, solo con la planilla de prueba: los datos reales de tu centro entran cuando esté firmado el acuerdo de tratamiento de datos.
El antiguo cuaderno de crónicos, ahora en el celular.
No funciona como canal de comunicación.
Le muestra y recuerda su hora, qué llevar, sus controles del año y lo que quiera anotar para su próximo control.
El sistema sugiere. El equipo clínico confirma.
El puntaje se abre línea por línea: qué sumó, cuánto y por qué regla.
Cualquier cambio en la fila pide motivo y queda auditado.